Nacido en Murviedro (actual Sagunto) donde vivía llevando el negocio familiar, fue un famoso guerrillero que llegó a Comandante de las Milicias de su Sagunto.

En septiembre de 1808 viaja por negocios a Madrid y se encuentra con que Napoleón está entrando con todo su ejército y rápidamente se ofrece para luchar contra los franceses, pero una vez rendida Madrid y herido en el brazo izquierdo, regresa a Murviedro y se dedica a estudiar Táctica Militar.

Al cabo de unos meses es nombrado Capitán de la Compañía de Granaderos de Sagunto y se dedica durante todo un año a molestar a la retaguardia del General Suchet que avanza hacia Valencia. Los franceses al pasar por Murviedro destrozan su casa y se llevan todo lo que pueden, incluido el dinero que había escondido en el huerto.

Es nombrado comandante de las milicias de Cheste y Chiva y sale con sus hombres a defender el Puente de Ribarroja que es el paso obligado para que los franceses lleguen a Valencia. Pierden el puente, pero su comportamiento hace que sea felicitado por Blake.

Una vez que cae Valencia Romeu se ofrece a la Junta de Guerra de Alicante. En su camino hacia Onteniente va azuzando a los franceses, allí se reúne con Cortés, otro guerrillero y juntos cuentan 800 hombres.

Siguen luchando con éxito en varios pueblos valencianos y su nombre llega a oídos de los generales franceses que intentan atraerlo a su causa, Se niega cada vez que lo intentan.

Es acosado por todos lados. En las batallas de Buñol y Dos aguas sale victorioso. Se ha quedado con 160 hombres porque los demás han sido llamados por su jefe inmediato.

En junio de 1812 es traicionado por un paisano, un tal “recelos” que lo sigue y avisa al general francés de dónde va a pasar la noche. Caerán sobre él sin darle tiempo a defenderse. Los 40 guerrilleros que le acompañan son fusilados y él llevado a Valencia. Una vez en Valencia vuelven a intentar que se pase al bando francés, mandan a amigos suyos a ver si tienen más éxito, pero él les contesta:

“Diga Ud. a su general que Romeu es un español, y un español que nació en Sagunto”

Indignado Suchet por sus negativas ordena su ahorcamiento y la confiscación de sus bienes.

Tenía 34 años una mujer y 3 hijos.

Años después Fernando VII le concedería a su viuda la pensión de Teniente Coronel, a su hijo plaza de cadete en el colegio de Gandia y a sus dos hijas una pensión mensual.

La regente María Cristina otorgó a su nieto el título de Conde de Sagunto.

En Sagunto tiene una calle, un busto, una estatua y un parque con su nombre.

 

María Antonia Mantecón