No puedo resistirme a comentar una noticia de hoy que, cosa rara, no tiene nada que ver con la covid ni con las elecciones en Madrid y sus consecuencias.

 

 

En el 2007 en Gran Bretaña se calculaba que había 3 millones de hogares con cubos de basura con microchips, ahora quieren implantarlo en un barrio de Barcelona.

De esa manera se tiene localizada la casa que recicla mal, poco o nada. Vamos, de donde proceden las basuras. Y me pregunto ¿más control? ¿No tienen suficiente con saber dónde compramos, con qué frecuencia y qué; a dónde viajamos y con quién; dónde nos alojamos y con quién; dónde y cuántos vivimos en la misma casa?; ¿lo que gastamos en luz, en agua y el dinero que sacamos para gastos?

Puede que sea una manera de concienciar a la gente para reciclar, pero ¿es normal hacerlo así?

La segunda parte es que en Inglaterra ya se hablaba de cobrar un impuesto variable sobre la basura por la cantidad de residuos producidos (además de los 250 euros que pagan normalmente). ¿No será lo que persiguen aquí? ¿Qué pretenden sino con los chips personalizados? Suponen un gasto y ya se sabe que, si un ayuntamiento gasta, todos gastamos.

De momento va a haber un nuevo impuesto “verde” para los envases no reutilizables (lo que quiere decir casi todos) que pagarán las fábricas o importadores. Será de 0,45 euros por kilo (lo que parece una barbaridad) y ¿a quién repercutirá?

No sé a vosotros, pero todo esto me recuerda enormemente a esos mundos futuristas de “Nosotros” “1984” “Un mundo feliz” etc.

¿Acabaremos en casas de cristal, con cierre perimetral estricto, con horarios hasta para hacer el amor y cámaras que nos vigilan continuamente? Poco a poco. El tiempo lo dirá.

 

María Antonia Mantecón