¿Dónde han quedado el honor, la palabra, la educación, el buen nombre, la elegancia, el saber estar? Se los ha ido llevando el viento de los años, pero últimamente parece que ha habido un vendaval.

Si una de las instituciones máximas del país, que debería ser ejemplo de buenas maneras y comportamiento, nos está demostrando cada día que se ha convertido en un hortera patio de vecinos, ¿qué podemos esperar del pobrecito de a pie, que además se esfuerza por imitarlos?

No hace tanto tiempo un político dimitía no solo por asuntos ilegales, corrupción, escándalos, etc, simplemente el MENTIR era suficiente. Recordemos el caso Profumo, dimitió, pero no por tener relaciones con una prostituta, sino por MENTIR respecto a esa relación.

Claro que eso ocurrió en Gran Bretaña. ¿Y en España? Este Gobierno nos ha mentido en cuánto a la importancia de la pandemia, en el conocimiento sobre ella, en las protecciones que tenían, en el número de muertos… Todos hemos acabado con la idea general de no saber, en realidad, nada de nada.

Eso sí, no sabemos, pero vemos como ha quedado el país, hundido políticamente (sin credibilidad), económicamente (cerrarán cientos de empresas), y socialmente (la brecha entre ricos y pobres es más profunda)

¿Qué va a pasar? Tiremos hacia el lado optimista y pensemos (como algunos cerebros) que después de una pandemia la NUEVA SOCIEDAD, MEJORA. (No la nueva normalidad que es en sí misma una contradición)

 

María Antonia Mantecón