No habrá un solo valenciano que no sepa quién era Jaime I “el Conqueridor”, fundador del Reino de Valencia.

Intentaré dar algunas pinceladas de su vida más que de sus conquistas, aunque es difícil separar unas de otras.

Era hijo de Pedro II el Católico y María de Montpellier, por lo tanto heredero de dos linajes, Aragón y Bizancio.

Parece ser que Pedro II tenía numerosas amantes y que, entre la reina, algunos curas y quizá una camarera de la reina le prepararon una encerrona y cambiaron a una de estas amantes por la reina. De ese encuentro nació Jaime I. (Hay un libro y una película que tratan sobre este engaño)

El nombre parece ser que lo eligió su madre después de encender 12 velas a los 12 apóstoles y se quedó con la que más tardó en consumirse.

Su padre no quería saber nada de él y se lo confió a Simón de Monfort (el que persiguió y aniquiló a los Cátaros en las Cruzadas albigenses). Casualidades de la vida este Simón será quien mate a Pedro II en la batalla de Muret.

Al morir su padre, y puesto que la madre también había fallecido, el Papa obliga a Simón a devolver al niño. De su madre heredará el Señorío de Montpellier y de su padre el reino de Aragón. El regente será su tío Nuño Sánchez Conde de Rosellón y Cerdaña.

A partir de ese momento pasa a estar bajo la protección de los caballeros templarios.

Se le declara mayor de edad a los 10 años y se le casa a los 13 con Leonor de Castilla, este matrimonio será anulado por parentesco. Tienen un hijo.

Se casa con Violante hija del Rey de Hungría con la que tendrá 4 hijos y 5 hijas. Tras su muerte el rey tuvo muchísimos amoríos, entre ellos con Teresa Gil, a la que abandonó después de haberle prometido casarse con ella porque enfermó de lepra. Con ella tuvo 2 hijos, y como siguió y siguió, aunque con alguna no tuvo hijos, llegó a tener 4 bastardos, a los que concedió títulos, dando origen a muchas de las casas nobles de Valencia y Aragón.

La muerte de su tío Nuño Sánchez le deja los condados de Rosellón y Cerdaña.

Al principio tuvo bastantes enfrentamientos con los nobles aragoneses que se peleaban continuamente entre ellos, saqueaban el territorio del vecino, cogían rehenes, o desobedecían las órdenes del Rey cuando no lo traicionaban.

Ante los ataques de piratas que atacan el litoral, los catalanes le piden ayuda y ponen a su disposición sus naves, pero quieren parte del botín.

El 5 de septiembre de 1229 desembarcan en Santa Ponsa y vencen a las tropas de Abu Yahya. Los pocos musulmanes que quedan sin pasar a cuchillo huyen a África o son tomados como esclavos. Se constituye el Reino de Mallorca.

No puede meterse a conquistar Menorca porque sus tropas están diezmadas, ha habido una epidemia y han luchado entre ellos por el botín. Lo conseguirá por vía diplomática con la intervención de 2 nobles aragoneses, 1 catalán y 1 templario. Menorca pagará vasallaje. (En su testamento dejará escrito que Menorca pase al reino de Mallorca).

La conquista de Valencia (comenzó el 21 de abril de 1238 y capituló el 29 de septiembre), estuvo muy programada. Intervinieron Blasco de Alagón y Hugo de Folcarquier maestre de la Orden del Hospital.

La primera ciudad conquistada fue Morella, seguida de Ares, después irán Burriana, el Castillo de Castellón y Peñíscola.

A continuación, irían a por Alzira que tenía el único puente que cruzaba el Júcar.

Es entonces cuando Jaime I y el entonces infante Alfonso (que sería Alfonso X el Sabio) firman un tratado delimitando las tierras que serán de Valencia o de Castilla. (Castilla se queda con Murcia). A los aragoneses les sentará mal no tener derecho a tierras y propiedades valencianas.

Hubo un mudéjar Al-Azraq con el que tuvo por lo menos tres enfrentamientos. (De este personaje ya escribí hace meses)

Intentó una expedición por mar a Tierra Santa pero las tormentas le hicieron regresar.

Reinó 63 años y murió en Alzira el 27 de julio de 1276. Pidió ser enterrado con hábito del císter. Sus restos, como suele pasar, han ido de un lugar a otro hasta reposar en Poblet, parece que definitivamente.

Dictó su biografía, el “Llibre dels feits”, que se convirtió en la primera de las cuatro grandes crónicas reales en idioma valenciano.

Era alto, rubio y con buena presencia. Muy católico, educado por los Templarios consideraba que era imprescindible luchar contra el Islám. En numerosas mezquitas mandó edificar templos a la Virgen María. Generoso y fiel a la palabra dada, enérgico y con mucha personalidad. Protegió a los judíos y a los burgueses, creo fueros para cada región, monedas propias en Valencia y Mallorca, reforzó el fuero romano, etc.

Leyendo diversos textos no hace falta saber quién los ha escrito. Se nota viendo como opinan sobre él. Si es valenciano o mallorquín hablará maravillas, si es aragonés o catalán dirá que no debió nunca separar Cataluña de Aragón.

 

María Antonia Mantecón