Un pueblo nórdico guerrero y navegante que entraba a saco en los asentamientos y ciudades costeras sembrando el terror, destruyendo y quemando todo lo que encontraban, matando hombres y llevándose mujeres como esclavas o para cobrar rescate por ellas.

Curiosamente sus mujeres tenían una libertad inusual en aquella época, no solo se ocupaban de la casa, si no también (los hombres se pasaban la vida fuera) del campo y del pueblo, lo que daba lugar a que algunas supieran manejar armas y hasta los acompañaran en las luchas. Podían viajar solas y escogían marido.

El nombre probablemente signifique “expedición” o algo parecido, en realidad se desconoce su procedencia exacta.

En la época musulmana de España eran conocidos como los “mayus”. Empiezan a hacerse notar en el siglo VIII, pero ¿por qué? Como para todo lo suyo hay varias teorías, exceso de población, unión de unas tribus con otras quedándose fuera algunas facciones, ganas de expansión, de sacarle provecho a una gran flota (posiblemente la mejor de Europa en esa época), las rutas comerciales han decaído, el imperio carolingio está acabado, los francos se han cargado la flota Frisia dejando a los vikingos sin enemigos en el mar…

Muy a finales del siglo VIII se aventuran hasta la Bretaña, unos años después ya entran por el Sena (su flota se distingue en que, debido a su poco calado, navegan por los ríos), más tarde por los Países Bajos y por Gran Bretaña (donde fundan York), París y hasta Burdeos.

A mitad del siglo IX ya han entrado por el Guadalquivir hasta Sevilla quemándola, pero Abderramán III les vence utilizando un truco muy moderno para la época. Vierten nafta (cuyas propiedades acaban de descubrir los persas) por el río, sueltan barriles que van flotando y cuando sus barcos pasan evitándolos, prenden fuego y todo, barcos y personas, sale ardiendo. Pierden 30 barcos de los 54 que han conseguido que lleguen.

Siguen sus incursiones y saqueos: en Colonia son rechazados; por el Mediterráneo entran en el Levante y la Toscana; por el Volga arrasan Kiev; suben por el Ebro y destrozan Zaragoza llevándose prisionero al rey navarro para su rescate; por el Segura llegan a Orihuela; en Galicia entran en Vigo y en Santiago de Compostela asesinando a su obispo y por último arrasan Tuy.

De todos los países el más perjudicado resultó Gran Bretaña, hasta que en el siglo X lograron expulsarlos de la isla.

En 911 el rey francés concede al líder vikingo Rollon el Ducado de Normandía. Se convierte al catolicismo y a partir de ahí son llamados normandos (hombres del norte)

Los vikingos suecos (se les conocía como Varegos) migraron hacia Rusia y Ucrania.

Su imagen ha ido deformándose con el tiempo por pinturas, óperas, novelas, etc, pero hay que tener en cuenta que todos trataban de demonizar a unas gentes bárbaras, agresivas, a las que no entendían. De ahí que se hayan añadido cuernos a sus cascos, cuando en realidad no los tenían.

¿Cómo van a tener cuernos enormes en los cascos cuando las luchas eran cuerpo a cuerpo, con escudos? Se enredarían unos con otros. En realidad, los cascos eran simples conos metidos en la cabeza. También es verdad que como no eran ejércitos profesionales, sino que cobraban lo que consiguieran de botín, cada uno se equipaba de su bolsillo. El más pudiente llevaba casco de hierro y cuero con protección para la nariz y los ojos; el que lo era algo menos sin el antifaz; un poco menos todavía, sin nariz y el más pobre de cuero solo.

Lo mismo pasaba con las armas, usaban espadas (el que podía comprársela), lanzas, y sobre todo hachas, que tenían muchos usos.

Eran crueles, mataban por matar a todos los habitantes, hombres, mujeres y niños, indiscriminadamente (¿fueron los primeros terroristas? Casi, pero a la vez era propaganda. Querían ser temidos, que la gente huyera en cuanto viera asomar por la costa las velas negras de sus drakkar con sus mascarones de proa de dragones y otros animales. Y lo consiguieron.

Escribían con runas y curiosamente los nazis las han utilizado para sus emblemas (cruz gamada o símbolo de las SS)

En bastantes lugares llegaron a asentarse y mezclarse con la población. Tenemos ejemplos por toda España y hasta en el Rif. Muchos rifeños son rubios con ojos claros.

María Antonia Mantecón para RTG