MORELLA

Provincia de Castellón limítrofe con Teruel, está catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España.

 

Está enclavado a 1.000 m de altura y conserva unos 2.500 m de muralla con paseo de ronda, 16 torres y 6 puertas de entrada, que protegen un Castillo.

Su posición privilegiada entre las provincias de Valencia, Aragón y Cataluña y paso obligado del Ebro al Mediterráneo han hecho de ella el asentamiento de casi todos los pueblos que han habitado España. Por aquí han pasado diversas civilizaciones: prehistóricos (pinturas rupestres en Morella la Vieja), iberos (restos de cerámica), romanos, musulmanes, judíos, cristianos…

Durante toda la Edad Media fue un lugar rico puesto que vivían en ella muchísimos artesanos, plateros, orfebres, escultores y comerciantes que se relacionaban con Italia, Grecia y hasta el norte de África.

Dentro de la zona de Morella tuvieron lugar las dos batallas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, cuando estaba al servicio del Rey musulmán de Zaragoz. La 1ª contra el Rey musulmán de Lérida y la 2ª contra el Conde de Barcelona.

Recuerdo que en un librito que contaba muchas historias de Morella leímos que tenía allí una amante que se llamaba también Gimena y dos hijas. No lo he vuelto a ver en ningún escrito ni se lo he oído decir a nadie. Es probable que alguna temporada estuviesen su mujer y sus hijas residiendo con él y de ahí el equívoco.

Cuando en enero de 1232 entra en la ciudad Jaime I, se queda admirado del enclave que ocupa y lo primero que manda es amurallarla.

Hasta 1270 pertenece a la corona de Aragón, en ese año pasa a la de Valencia.

Aquí se reunieron el Papa Luna, Fernando I y Fray Vicente Ferrer para intentar resolver el problema de tener 3 Papas a la vez, (conocido como Cisma de Occidente) pero se fueron sin conseguir nada.

En la Guerra de Sucesión quedó derogada la existencia del Reino de Valencia y Morella pasó a depender de Castilla.

En Morella se refugió el último cátaro Belibasto trabajando de cestero, hasta que fue descubierto y llevado a la hoguera en Francia. (Hay un libro “El último cátaro” de Jesús Ávila Granados que relata estupendamente su vida y muerte).

Durante la sublevación de Las Germanías permanece fiel a Carlos I y ayuda con sus tropas.

Cuando empieza la primera Guerra Carlista y durante 2 años, Morella funciona como un estado independiente al mando del General Ramón Cabrera. Se crea la Comandancia General del Maestrazgo entre Cataluña, Valencia y Aragón, con capital en Morella. Al perder la guerra Cabrera (al que ya habían concedido el título de Conde de Morella) se exilia en Londres, de donde no volvería. En Londres hay una calle con su nombre.

Ya en 1874 el Rey Alfonso XII otorga a Morella el título de “Ciudad”.

Morella vivía principalmente de sus fábricas de tejidos. Durante la dictadura de Primo de Rivera cerraron definitivamente la última fábrica que quedaba funcionando.

Con el Gobierno de la 2ª República se reconocieron como Patrimonio Cultural, con protección, las murallas, la iglesia y el castillo.

Morella albergó el núcleo antifranquista que más tiempo duró. Después vino el éxodo y perdió hasta su partido judicial.

En 1965 se declaró toda la ciudad Conjunto Histórico-Artístico.

 

María Antonia Mantecón